martes, 22 de septiembre de 2009

El día de hoy

Hoy he dormido solo 3 horas en la noche, me he despertado sobre las tres de la madrugada, muy despierto y ya no podía dormir, me di una ducha, me puse una camiseta unos vaqueros, y me fui a desayunar en un bar que a mi parecer es un mierda, y aquí estoy escuchando “somos luz” un tema que me gusta y me relaja en estas horas de insomnio. Al menos puedo escribir y describir como es un día cualquiera en el que no has dormido, por lo general no te embarcas en proyectos difíciles. solo haces si vives solo como yo, un poco tu casa y dejas pasar el día hasta que te entre sueño y duermes con suerte una siesta, te despiertas un poco deprimido por lo general y te das otra ducha para espabilarte y pasa el día escribiendo mientras llega un amigo al que le das la bienvenida

Por que aunque estés con una tremenda molestia física en todo el cuerpo, uno pone buena cara y presta atención al que te recuerda y viene a verte sin mas ...ellos son los amigos.



Tengo el piso lleno de libros por todas partes un desorden total pero hoy no recogeré nada ya vendrá la chica que limpia el piso ,y me lo arreglara todo esta semana , yo mientras tanto con los ojos llorosos y visión borrosa sigo escribiendo un poco para relajarme y encontrar un estado de paz que no se puede crear mas que con la intención de crear algo de arte aunque sea un blog como este que contiene muchísimas cosas interesantes .

El sueño es de tremendamente importancia, esto es serio

Que hay del problema, de algunos pacientes bipolares, que no puede dormir regularmente y descansar sanamente, para tomar el día siguiente con optimismo y energía.. Pacientes bipolares que no pueden dormir por que sus ciclos de sueño y vigilia están tocados y o bien duermen durante todo el día o no duermen por la noche y deben de dormir durante el día para compensar y descansar, no de una forma totalmente efectiva, estos pacientes tienen un grado de discapacidad tremendo, que debemos hacer, si no puedes dormir no pueden hacer absolutamente nada, yo tengo insomnio de mantenimiento o sea despertarme tras media noche la crispación del que se despierta y no puede volverse a dormir es tremenda.



¿la pregunta es cual será el motivo subyacente, que cause tal problema de sueño?

sábado, 19 de septiembre de 2009

Sobre la depresión

La depresión es un síndrome que agrupa cuatro clases de enfermedad: la depresión endógena, la depresión situativa, la depresión neurótica y la depresión somatógena. Cada una de ellas viene marcada por obedecer a factores causales de índole distinta.



La acción determinante de la depresión ejercida por los diversos factores causales encerrados en las cuatro series mencionadas, se refuerza entre sí. De tal suerte, abundan los estados depresivos mixtos, generados por una intervención causal multifactorial.

La herencia

La predisposición hereditaria responsable de la depresión endógena hace que esta enfermedad tenga una cierta presentación familiar. Entre los progenitores, los hermanos y los hijos de un depresivo endógeno suele haber entre el 15 y el 20 por ciento de individuos afectados por la misma enfermedad. Cuando el vínculo de parentesco consanguíneo con el depresivo es menor, así entre los tíos, los primos y los sobrinos, el riesgo de contraer la enfermedad depresiva experimenta un notable descenso.

En las parejas de gemelos la predisposición gen ética hace que la concordancia para padecer una depresión endógena sea considerablemente mayor entre los gemelos idénticos, también llamados gemelos verdaderos o monocigóticos, con una cifra entre el 60 y el 70 por ciento, que entre los fraternos, falsos o dicigóticos, en los que la tasa de concordancia para la depresión no pasa del 20 por ciento. Ello se debe a que en tanto los monocigóticos reciben los mismos genes de ambos progenitores, en los dicigóticos el parecido genético es el mismo que entre los hermanos habituales.

El hecho de que la concordancia para la depresión endógena ni siquiera se aproxime al cien por ciento entre los gemelos de masa gen ética idéntica, denota cómo la predisposición hereditaria depresiva suele precisar para manifestarse el concurso de otros factores. La forma hereditaria de la depresión endógena puede definirse hoy como una transmisión dominante de escasa penetrancia, ligada al cromosoma X. Para manifestarse exteriormente precisa esta predisposición del refuerzo aportado por el influjo de otros genes o de ciertos agentes ambientales, psicosociales u orgánicos, cuya identidad se muestra bastante coincidente con los factores que operan como causa fundamental en las otras enfermedades depresivas.

Entra dentro de lo probable que la vía genética señalada no sea el único modo de transmitirse la depresión endógena.

El dato biológico transmitido por la herencia que vuelve al individuo especialmente vulnerable para la depresión endógena, casi siempre con una evolución en episodios repetidos unipolares o bipolares, consiste en la hiperfunción vagal o colinérgica proporcionada por un número de receptores colinérgicos más numeroso de lo habitual. Precisamente, es la hipercolinergia cerebral el dato neuroquímico más característico de la depresión endógena. A causa de esta hipercolinergia acontece la presentación anticipada del sueño paradójico o sueño REM, que, dentro de su significado como marcador biológico de la depresión, toma su mayor frecuencia de presentación entre los depresivos endógenos.

Dentro del conjunto de los depresivos endógenos la heredabilidad se muestra mucho más poderosa en los trastornos bipolares tipo I, los antiguamente denominados psicóticos maniacodepresivos. La sobrecarga familiar en ellos es particularmente elevada y su concordancia en parejas de gemelos monocigóticos asciende al 80 por ciento.

La ansiedad neurótica

La ansiedad neurótica presente en distintas formas de neurosis, sobre todo en la neurosis de ansiedad y la neurosis fóbica, facilita la instauración de un estado depresivo. El propio carácter neurótico, caracterizado por la inseguridad y la baja autoestima, es asimismo un terreno adecuado para la germinación depresiva: En tanto que la ansiedad y las fobias neuróticas no precisan más especificaciones, es conveniente resaltar que el carácter neurótico se manifiesta sobre todo por la inseguridad de sí mismo, las inhibiciones y la timidez.

La depresión neurótica queda presentada así como la depresión cuya determinación se debe a factores neuróticos de inseguridad o de ansiedad. Las neurosis de carácter y de ansiedad son trastornos que arrancan de la infancia, a partir de un conflicto psíquico puntual o de un ambiente familiar dominado por la privación amorosa, el autoritarismo o la sobreprotección. El yo infantil se muestra demasiado débil para hacerse cargo de un ambiente de estas características o para afrontar el conflicto, y, en consecuencia, trata de desentenderse, portándose como si no existiesen las dificultades creadas por el conflicto o por la adaptación familiar, Para ello suele recurrir el niño al mecanismo de la represión intrapsíquica. Una vez el material conflictivo es reprimido toma mayor fuerza y se convierte en germen de la neurosis.

La causalidad de la depresión neurótica se desdobla, por lo tanto, en dos secuencias

Las dos secuencias causales de la depresión neurótica

La intervención de la inseguridad de carácter, la baja autoestima y los estados de ansiedad como agentes responsables de cierta modalidad de depresión, ha sido refrendada por la moderna psiquiatría estadounidense al describir cómo algunos cuadros de los llamados «ataques de pánico», versión equivalente a las crisis de ansiedad, tienden a asociarse con el estado depresivo y este conjunto mixto mejora espectacularmente con la administración de fármacos antidepresivos.

Ello no es óbice para que los numerosos trabajos estadouniIdenses dedicados a esta comorbilidad (asociación del trastorno de pánico con el estado depresivo), sigan sin reconocer abiertamente la existencia de una ligazón causal entre la ansiedad o pánico y la depresión, cuando la clínica ofrece suficientes evidencias para admitir que en tales casos la depresión es la consecuencia del trastorno de pánico o de angustia.

La situación de vida

En la psiquiatría anglófona se han producido en los últimos 25 años un auténtico boom de investigación sobre el influjo depresógeno ejercido por los acontecimientos de la vida (life events), en su carácter de estrés agudo. Puede darse por demostrado que el número y la intensidad de los acontecimientos vitales estresantes son factores que favorecen la incidencia de la depresión pero actuando siempre en función de la personalidad. Por esto, yo mismo he sustituido ya hace 13 años en una amplia medida la noción del acontecimiento de la vida por la de la situación de la vida como un factor causal de depresión. A mi modo de ver, la situación en la vida es un concepto más satisfactorio por varias razones, sobre todo por estas dos: porque se le reconoce a la personalidad del sujeto una participación importante en el sentido y la evaluación de los estímulos externos, mientras que el acontecimiento de la vida no pasa de tener una índole objetiva y extrabiográfica; y porque deja de ser la situación una vivencia aguda y aislada como es el acontecimiento, para referirse a una modalidad de interacción prolongada entre el yo y el entorno.

Aunque en términos generales se subordina el concepto del acontecer infortunado al de la instalación en una situación, no se puede excluir tampoco la intervención del estrés agudo en la génesis de la depresión. A este tenor pueden distinguirse tres modalidades de depresión situativa: a) la depresión aparecida en los tres meses siguientes a un estrés agudo; b) la depresión ocasionada por una situación, o sea por una gran acumulación de estrés basal o crónico; c) la producida por la asociación de ambos impactos estresantes.

Las situaciones que encierran el máximo poder para determinar un estado depresivo se distinguen por incidir sobre uno de los cuatro vectores de la vitalidad, cuyo hundimiento da base a la aparición de la dimensión depresiva correspondiente

Impacto de las situaciones depresógenas sobre la vitalidad

Aunque se ha venido manteniendo que el duelo por la pérdida de la persona amada constituye la incidencia dotada de mayor capacidad para determinar la caída en un estado depresivo, en los últimos tiempos se ha producido la modificación de resultar aún de mayor riesgo la separación y el divorcio que la viudez. Aparte de las variables ligadas al modo de haberse producido la pérdida hay que contar con el influjo de otras circunstancias, entre las que sobresale el grado de la reacción a superarse esgrimida por el sujeto doliente. La muerte de un hijo es la pérdida más traumatizante por ser vivida por el progenitor como la destrucción de una parte de sí mismo, precisamente la parte más vinculada a los proyectos y las esperanzas. Hay varias circunstancias que favorecen la complicación del duelo con un estado depresivo, como las siguientes: el fallecimiento súbito o inesperado, el padecimiento prolongado y doloroso y la muerte evitable.

La sobreexigencia del exterior, sobre todo de tipo laboral, constituye el tipo de estrés crónico hoy más frecuente. El estrés laboral/económico sostenido conduce al síndrome del agotamiento emocional, cuyo enlace propio es la depresión de tipo anérgico.

El aislamiento en todos sus géneros, como aislamiento sensorial, social o emocional, favorece la aparición de un estado depresivo por dos vías: la de la privación de los estímulos externos y la de la vivencia de soledad. La primera de ellas se potencia con la falta de actividad física y mental suficiente, y la segunda representa ya de por sí una vivencia predepresiva.

Los cambios bruscos o frecuentes en el modo de vivir facilitan la instauración de un estado depresivo a través de la ruptura de los ritmos. El mayor riesgo se produce cuando el sujeto ya ha abandonado la antigua situación y todavía no se ha insertado en la nueva. Uno de los cambios que más afectan es el de la hora de acostarse.

Ante cualquier enfermo depresivo es preciso efectuar un análisis de la situación por él vivida en el momento en que hizo irrupción el estado depresivo. Esta perspectiva nos llevará a distinguir agentes de las cuatro orientaciones señaladas que pudieran estar involucrados, ya que entre ellos no sólo no existe incompatibilidad, sino que se refuerzan con un carácter sinérgico o multiplicador.

La instalación de un cambio afortunado en la vida exige un esfuerzo de adaptación a las nuevas circunstancias. En el producto de este esfuerzo, y de ninguna manera en la satisfacción del cambio, reside la amenaza de determinar una depresión. Por ello nos encontramos en condición de negar la existencia de la «depresión de la fortuna genuina».

Ocurre además que si a todo depresivo le atormenta sentirse desgraciado sin saber por qué, esta especie de tormento toma una mayor fuerza cuando el sujeto se encuentra instalado en una situación próspera y feliz y por ello vive más profundamente aquella contradicción. Desdichas de la fortuna es el evocador título de una obra teatral de los hermanos Manuel y Antonio Machado, que nos pone en guardia desde la creación literaria ante la llegada de la fortuna, a causa de la presencia del personaje desmán en su cortejo de incidencias.

Hay que contar además en este sector causal con la intervención de ciertos elementos del espacio y del tiempo que, dotados de especial significación, pueden actuar como la llave para abrir las compuertas del estado depresivo. En el contexto espacial pueden intervenir el lugar de residencia, una habitación, una impresión sensorial, y con mucha mayor fuerza el cambio de trabajo o la inmigración. En el marco del tiempo puede ser la clave efectiva de la depresión un aniversario de nacimiento, muerte o boda o una fiesta religiosa, sobre todo las Navidades o la Semana Santa.

Las dos modalidades de personalidad más vulnerables para la depresión situativa son la personalidad obsesivo-compulsiva o personalidad anancástica y la personalidad de organización límite. La personalidad obsesiva es fácilmente captable por introducirse en su conducta habitual rasgos que denotan perfeccionismo, puritanismo, ansia de puntualidad, meticulosidad y afán de limpieza. Por su parte, la personalidad límite se deja identificar directamente por una integración unitaria débil y, sobre todo, por la dificultad para cultivar y mantener relaciones afectuosas con otras personas. Sus episodios de descompensación con sintomatología polimorfa, en la que ocupa un lugar destacado el estado depresivo, son otra pieza para efectuar la detección de esta personalidad. En tanto que la personalidad anancástica predomina en la población masculina, la personalidad límite se acumula en las mujeres en una proporción de tres a uno.

Las patologías médicas

En la producción de las depresiones somatógenas, pueden intervenir trastornos médicos generales, trastornos orgánicos cerebrales y la administración de medicamentos o drogas.

Las cuatro modalidades de depresión somatógena

Los trastornos médicos generales más depresógenos son el fracaso renal avanzado, el posinfarto de miocardio, el cáncer, el sida y las afecciones endocrinas. Los datos cuantitativos son muy variables según las muestras de población tomadas, pero con un valor siempre por lo alto: los enfermos de las cuatro primeras clases mencionadas son afectados por la depresión en una proporción entre el 20 y el 50 por ciento. Los trastornos endocrinos que guardan una mayor relación causal con la depresión son los de la hipófisis, el tiroides y las cápsulas suprarrenales.

La mayor parte de los trastornos orgánicos cerebrales se acompañan de depresión con alta frecuencia. Así ocurre con la enfermedad de Parkinson, los traumatismos craneoencefálicos y un largo etcétera.

Los medicamentos más depresógenos se hallan distribuidos en psicofármacos y fármacos de otras familias. Entre los psicofármacos los que encierran una mayor acción depresógena se encuentran en la familia de las benzodiazepinas, lo que no deja de llamar la atención, puesto que hay algunos médicos que siguen utilizando estos fármacos -naturalmente con escaso éxito- en el tratamiento de los enfermos depresivos. En las otras series farmacológicas se distinguen por su acción depresógena los contraceptivos, los inhibidores del apetito y los antihipertensivos centrales. Hay una amplia gama de medicamentos que no se libran de facilitar la instauración de un estado depresivo, sobre todo en individuos con este tipo de antecedentes. Uno de los últimos desenmascarados en este sentido es el Interferon A, utilizado como tratamiento de algunas hepatitis crónicas activas, ciertas neoplasias y diversos procesos patológicos de la autoinmunidad.

Es rara la existencia de una droga que no determine un estado depresivo con cierta frecuencia. El alcohol etílico, la cocaína y los productos cannábicos son las sustancias responsables de la mayor parte de las depresiones adictivas. La excepción en este sentido es el tabaco, del que sólo puede darse por confirmado el ejercicio de una acción agravante de la depresión, a causa de sus efectos colinérgicos.

El temor a lo desconocido.

los seres humanos que padecemos este mal del pensamiento, que provoca en nosotros emociones tremendamente poderosas, capaces de impedir que el cuerpo genere energía vital y bienestar en las llamadas bajadas emocionales, y otras veces nos haga explotar en una vitalidad incontrolable, etc. Se nos hace de elemental para sobrevivir, comprendernos profundamente, hay que investigar cuidadosamente nuestros temores nuestros miedos, hay que investigar no solo nuestros temores superficiales, si no indagar en las profundidades de nuestro ser, en las cavernas, en los ocultos lugares inexplorados de nuestra mente.




La comprensión de esto, nos proporcionará las herramientas básicas para modular nuestras emociones en un porcentaje sobradamente útil



Estas herramientas son el autocontrol, El autoconocimiento, el respeto ante nuestros sentimientos mas profundos, el encauzamiento de nuestros patrones de conducta, ante el miedo, ante la pérdida, el valor que proporciona la comprensión de las causas que nos afectan, el coraje de vivir una vida. Y todo gracias a el descubrimiento de lo desconocido y su comprensión profunda y madura.



Uno tiene que comprender el miedo que nos hace estallar en implosiones emocionales o en explosiones. Nosotros tememos el miedo que hay en la raíz de nuestro ser do forma conciente o inconsciente lo estamos presionando para no vislumbrar su rostro, tenemos que dejar de luchar y observar mientras fluye ese miedo interior, dejar de ocultarlo y realizar la exploración de nuestra vida interior. Uno de los métodos es observar nuestras relaciones no solo con las personas si no con la soledad, con el lugar donde vivimos, con el ambiente exterior con nuestras propias sensaciones.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Vivir el ahora.

Vivir el ahora.




En cierta ocasión se le pregunto a un hombre, sabio y experto en el arte de la meditación, cómo era posible que pudiese concentrarse en sus muchas y diversas actividades.

Contesto simple y contundentemente:”cuando estoy de pie, estoy de pie. Cuando camino, camino. Cuando estoy sentado, estoy sentado. Cuando como, como. Cuando hablo, hablo”.



A esto le comentaron sus interlocutores: “¡Eso también lo hacemos nosotros! ¿Qué es lo que tu haces además?”.

Volvió a decirles: :”cuando estoy de pie, estoy de pie. Cuando camino, camino. Cuando estoy sentado, estoy sentado. Cuando como, como. Cuando hablo, hablo”.



De nuevo le dijeron: “¡Pero nosotros también hacemos todo esto!”.Entonces él les interrumpió: “No, vosotros no hacéis nada de todo esto: cuando estáis sentados ya os estáis levantando, cuando estáis de pie ya estáis corriendo, y cuando estáis corriendo vuestra mente ya esta en la meta...”



Los pensamientos están casi siempre puestos en el pasado o en el futuro, pero muy raramente en lo que estamos haciendo en ese momento, o sea en el presente.



El presente es todo lo que poseemos, es el único momento aprovechable, el ahora es el presente, y este puede contener solo una cosa el instante inmediato, donde no hay nada mas, que acción pura, es en el donde tenemos la oportunidad de crear. Vivir el presente es la única posibilidad de ser y existir realmente , y en el tenemos que concentrarnos para volver a la acción, “viviendo en el pasado solo logramos bloquear nuestra posibilidad de creación en el presente, y si nos proyectamos al futuro solo existimos en una fantasía basada en la memoria en los recuerdos y eso igualmente es vivir en el pasado”.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Crisis

Crisis


17 Agosto 2009 in Citas encontradas por ahí
Tags: Albert Einstein







“No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo.



La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ’superado’.



Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.”



ALBERT EINSTEIN

martes, 15 de septiembre de 2009

euforia

El jardín interno...

Mientras camino por el valle de la sombra de la mente

Miro lo que ha sido mi vida y veo que no queda tiempo para otra nueva guerra

Por que hago mucho ruido y me hecho a reír tanto, que

Incluso mi padre piensa que estoy volviéndome loco

Pero yo nunca maté un hombre.

Puedo ser tratado como un 'Alienated' pero sabes que eso no importa

Deberías mejor mirar cómo hablas y por donde caminas

O tú o los tuyos podrían ser dibujados con tiza.

Realmente odio [alucinar por efecto de ...] pero tengo que, caminar por el valle de la sombra

Mientras crezco me veo a mi mismo en el humo de la industria farmacológica.

Yo soy como el Soldado que los niños quieren ser,

En mis ojos durante la noche, puedes leer oraciones...

He estado la mayoría de mi vida, viviendo en el paraíso sin percatarme, ¡estúpido!

He estado la mayoría de mi vida, viviendo en el paraíso sin percatarme, ¡estúpido!

Continuo gastando la mayoría del tiempo, viviendo en la inconciencia, tonto de mi.

Tenéis una situación privilegiada, y me tenéis enfrentándola, al veros cada dia

No puedo vivir una vida normal, fui tocado por el Arcángel equivocado,

por tanto tengo que ser así con los demás

escuchar mucha música es conseguir mis sueños

Fui educado como un tonto con el reproche en mi mente





Y en mi corazón estoy indefenso, entonces no despiertes mi ira, no me jodas

Estoy viviendo la vida, o lo hago o muero, ¿qué puedo decir?, ¿qué vas a decir?

Tengo 27 años ahora, pero ¿viviré para los 28?

No sé en qué manera ocurren las cosas, pero ocurren,

Dime por que, estamos tan ciegos para ver, el jardín interno

Que los que lastimamos, somos tú y yo, las flores que pisamos son nuestras flores.

Recompensa y castigo, castigo y recompensa

Minuto tras minuto, hora tras hora eso ofreces, eso ofrecemos

Todo el mundo habla, pero la mitad no están viendo

Que está pasando en la cocina, toda su vida, pero yo no sé mas de ti de lo que tu sabes de mi, no escucho tus alabanzas, deja tu arrogancia y los consejos para otro.



Dicen que tengo que aprender, pero nadie está aquí para enseñarme

Si no lo pueden entender, como pueden “puñetas” alcanzarme

Creo que no pueden, creo que no lo harán

Creo que ellos... esconden cartas, por eso es que no tengo suerte en la partida, subnormal



Dime por que, estamos tan ciegos para ver, el jardín interno

Que los que lastimamos, somos tú y yo, las flores que piso son nuestras flores.





Esto no es para ti ni es por ti no me corrijas no estamos In the school